Comunicado desde #Syntagma: Democracia Directa: Principios y posiciones #15oct #oct15 #15o

La escritura del texto “Democracia Directa: Principios y posiciones” ha sido encargada al equipo de la temática de Democracia Directa por la Asamblea Popular de la Plaza Syntagma que tuvo lugar el 24 de julio 2011. Este texto ha sido presentado en la Asamblea Popular el 3 Septiembre. Su votación está pendiente.

La asamblea de la temática de Democracia Directa, considerando que es su deber de contribuir al dialogo que ha sido abierto sobre el cambio del sistema político, publica este texto en todas las Asambleas Populares de la Grecia y del Mundo para deliberación y especulación.

¿Por qué las plazas están llenas de gente que vienen de horizontes diferentes?

¿Cuál es el motivo más profundo que les une y aparta lo que les separaba?

¿Por qué el fenómeno se difunde rápidamente en muchos países?

Porque la crisis, que el sistema sembró en todo el mundo, llevó al hombre, a la sociedad y a la naturaleza al límite de su aguante y tolerancia, cómo demuestra la realidad actual de Grecia.

Vivimos en la época de desigualdad patente, divinizamos al dinero y fuimos esclavizados por los bancos y las multinacionales. Envenenamos a las relaciones humanas con el antagonismo, el propio interés. Aguantamos la explotación del ser humano como aguantamos la violación de la naturaleza en el nombre del desarrollo. Dejamos a otros (líderes, gobernantes, diputados y sus principales económicos) tomar decisiones para nosotros.

Ya es la hora de la subversión.

Desde el primer día, el 25 de mayo en la Plaza Syntagma, destacamos la democracia directa como proyecto y empezamos a aplicarla, decidiendo de tomar la vida en nuestras manos. El poder proviene del pueblo, pero hasta ahorra se ejerce sólo en el nombre del pueblo, en realidad sin y contra el pueblo. Él, en lugar de ser soberano, ha cedido su soberanía.

La propiedad del ciudadano existe cuando él mismo ejerce la política. La propiedad del ciudadano no se transmite, pero se ejerce por él personalmente. La cesión de la propiedad del ciudadano, la representación, supone la pérdida de su libertad. El individuo se hace ciudadano cuando, durante su participación en los asuntos públicos, excede a lo privado y lo individual y entra a lo colectivo. El ejercicio mismo de la política es él que enseña continuamente a los ciudadanos para que se hagan capaces en la gestión de los asuntos públicos.

En consecuencia, el ciudadano debe proteger decididamente su propiedad política ante toda tentativa de hetero-determinación, que proviene de los mecanismos de formación de la opinión pública (MCM) o de los partidos políticos que transforman a los ciudadanos en seguidores, votantes y clientes. En el mismo contexto de sustracción de la propiedad política se integran evidentemente las elecciones y todo referéndum que funciona como pretexto de legalización o las formas del gobierno electrónico que se lanzan por los que están arriba sólo para crear la falsa impresión de la profundización de la democracia.

En el régimen de la democracia directa, de la sola democracia real, se asegura que el pueblo mismo ejerce el poder a través de las asambleas populares. Toda asamblea popular en tanto que cuerpo legislado ejerce todo poder dentro el espacio de su responsabilidad y jurisdicción. El pueblo ejerce todo poder, desde,

– es independiente y se autogobierna, como el pueblo mismo ejerce por un lado el poder gobernativo (a saber, él mismo delibera sobre todos asuntos que le conciernen y él mismo toma todas decisiones relativas a temas de política interior y exterior)y por otro lado el poder ejecutivo aplicando él mismo las decisiones tomadas en nivel de organización, administración y ejecución.

– es autónomo, ejerce el poder legislativo, estableciendo él mismo todos sus leyes, y

– es autódico (hacerse justicia por si mismo), ejerce él mismo el poder judicial.

Si la asamblea popular se equivoca, ella misma puede corregir los errores porque son suyos.

La democracia directa es un proyecto necesario para una subversión radical del sistema representativo, de la mercantilización de todo y de la conversión de la gente en un medio de enriquecimiento, algo que está en contra del desarrollo creativo de la sociedad y de cada individuo. Presupone y acarrea la participación activa y continuada de toda la sociedad en los asuntos comunes. La democracia directa es un proceso de deliberación, elaboración y ejecución de decisiones y a la vez un régimen político y un modo de convivencia social. Todo esto contiene la autonomía de la sociedad, ya que la propia sociedad crea sus instituciones y se gobierna directamente por ciudadanos libres e iguales. Esta manera de organizar la sociedad no deja lugar para jerarquías, líderes, gobernantes y partidos sino sólo para las personas que ejercen esta política y que al mismo tiempo se acostumbran a ser ciudadanos: para las personas que experimentan la alegría de la iniciativa individual, del trabajo colectivo, de la solidaridad y del amor.

En el núcleo de la crisis actual se encuentra el hecho de que el hombre sea sólo un medio, que es prescindible, bajo la dictadura de los mercados y del dinero. Pero la sociedad debe tener el poder exclusivo para decidir qué, cómo y para quién, produce. Para desarrollar la democracia directa en su pleno significado, la sociedad debe obtener la economía y ajustarla de un modo que satisfaga las necesidades humanas, los objetivos sociales y los compromisos ambientales. En este sentido, es la propia sociedad que debe tener todos los recursos de nuestra vida y los medios para satisfacer nuestras necesidades, y también debe repartirlos en toda la gente sin mediación, respetando el medio ambiente. Porque el hombre no puede convertirse en un medio y un ecosistema no se puede considerar inagotable y prescindible.

Los principios de la democracia directa difieren de los principios establecidos en el pasado que estaban abiertos a todo tipo de violaciones, como el hecho de que la garantía para su cumplimiento sea la supervisión constante por todos los ciudadanos.  Estos principios, que se deriven de lo que experimentamos en la plaza Syntagma y de experiencias históricas similares son:

1. Libertad      2. Igualdad      3. Solidaridad     4. Autonomνa

Las posiciones de la democracia directa, basadas en estos principios, son los siguientes:

1. La esfera pública está abierta a la participación de todos y pertenece a todos.

2. La participación de todos igualmente en la formulación, adopción y aplicación de decisiones y su ejecución, tanto en la esfera política como en la esfera económica, es un requisito fundamental. Es importante que toda la gente tenga control y también que se controle, para el mejoramiento de las funciones sociales.

3. Las representaciones necesarias tienen un carácter de coordinación o de ejecución, pero no de mediación, de representación constante o de responsabilidad a tomar decisiones.

4. Todos los representantes son sorteados directamente del cuerpo de la asamblea popular o se votan por ella cuando sus conocimientos técnicos son necesarios. En cualquier caso, son directamente revocables, son los responsables durante el ejercicio de sus deberes y son juzgados al final de estas tareas.

5. La existencia de muchas asambleas locales (barrio, municipio, centros de trabajo, lugares de estudio, etc.) que se comunican entre ellas es la piedra angular de la democracia directa. La participación en estas asambleas no es casual, sino sistemática y con responsabilidad. La comunicación entre las asambleas locales crea una red horizontal (no jerárquica), que sirve para coordinar las posiciones y las acciones requeridas.

Estamos en una coyuntura histórica, delante el reto, y también el privilegio, de tomar nuestro destino en nuestras propias manos, subvirtiendo este sistema de valores y de instituciones, que está roto y está abusando de nuestras vidas.

Queremos todo para todos. Somos la historia en movimiento.